Caso real

Panadería Trubia

La panadería donde nació Terun: web, datos, automatización y agentes en un negocio real.

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Vista de Panadería Trubia

El punto de partida

Qué había que resolver

Una panadería de barrio en Asturias: horas de horno, reparto diario y el papeleo de siempre — facturas, pedidos por WhatsApp, cierres de mes. El objetivo no era 'digitalizar' por moda: era recuperar tiempo.

Qué se construyó

Contado en resultados, no en tecnología.

La contabilidad se alimenta sola.

Las facturas de proveedor llegan por foto y acaban contabilizadas: un agente extrae los datos, evita duplicados y deja el gasto creado en el programa de contabilidad. Con revisión humana antes de tocar nada sensible.

Los pedidos se entienden solos.

Los bares y tiendas escriben por WhatsApp como se habla. Un agente convierte esos mensajes en pedidos ordenados, con las reglas de cada cliente aprendidas.

El día empieza organizado.

El plan de horneado del día llega por Telegram cada mañana, generado a partir de los pedidos. Nadie lo escribe a mano.

El papeleo del mes, en orden.

Cierres mensuales de los clientes recurrentes, notas de cobro semanales y conciliación bancaria a partir de los extractos en PDF. Lo repetitivo quedó automatizado; las decisiones siguen siendo humanas.

Por dentro

La panadería donde nació Terun, en funcionamiento

Estamos grabando el sistema tal como se usa cada día: la foto de una factura entrando en la contabilidad, el plan de horneado llegando por Telegram. Mientras tanto, los hechos de abajo ya son verificables.

Hechos, no adjetivos

Verificable

Ficha técnica (para quien quiera el detalle)

Este caso demuestra el paso “Un equipo que no duerme”. ¿Tu negocio necesita algo así?

Una primera conversación

¿Tu negocio necesita algo así?

Te diremos qué conviene revisar primero, qué no merece la pena complicar y si podemos ayudarte.